SAU CFDD
Dec 242015
 

Por Padre Guillermo Treviño
El Mensajero Católico

Mi hermana pequeña me preguntó hace unas semanas, lo que quiero para esta Navidad. Fue una pregunta difícil de responder. ¿Qué quiero para esta Navidad? Un año atrás, respondería que quiero esta película o esta tarjeta de regalo. Pero este año no pude decir una palabra, entonces dije: “No estoy seguro”.

Padre Guillermo Treviño de pie a las afueras de la Iglesia de la Natividad en Belén.

Padre Guillermo Treviño de pie a las afueras de la Iglesia de la Natividad en Belén.

Mi hermana dijo: “¿No sabes que este tiempo es de dar regalos?” Yo dije: “No, este tiempo es del Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo.” Con el Viernes Negro y todas las compras de Navidad, pienso que se nos ha olvidado eso. No importa lo que recibimos esta Navidad, porque no es sobre nosotros. En mi página de Facebook, escribo cada año: “¡Feliz Cumpleaños, Jesús!” y recibo muchos respuestas positivas.

El Nacimiento de Cristo y su Resurrección son los eventos más grandes de la historia de todos los tiempos. Cristo se hizo uno de nosotros. El podría haber escogido cualquier otra creatura, un ángel, pensaron los ángeles, pero se hizo Hombre. Cuando yo estaba en Belén, un poco más de un mes atrás, yo vi la estrella de catorce puntas que señala el lugar donde Cristo nació. Enseguida, está el pesebre hecho de piedra. Celebre misa allí en Belén y una experiencia increíble.

Como nuevo sacerdote, soy consciente que nada más importa. Cuando ponemos a Nuestro Señor Jesús primero, muchas gracias llegan como resultado. Yo le digo a la gente, nunca he estado más feliz en mi vida y lo siento, porque he puesto a Dios primero. ¿Qué ponemos primero en nuestras vidas? Familia, nuestra careras, dinero, a la mejor hasta nuestros celulares.

No digo que esas cosas no son importantes pero cuando ponemos a Dios primero, todo lo demás crece en ello. Yo les puedo decir personalmente que mi amor por mi familia, mis parroquianos y otros, no han sido más grandes desde que puse a Dios primero. Mi amor por la gracia de Dios nunca ha crecido tanto y los reto a que hagan lo mismo.

Escucho de la gente: “Padre, estoy muy ocupado. Padre, no tengo tiempo para hacer lo que usted nos pide.” Yo trato de responder como siempre decía el obispo Fulton Sheen cuando rezaba una hora santa cada día. Cuando estés muy ocupado, reza dos horas santas. Nunca debemos estar ocupados para Dios.

¡Qué tengas una maravillosa y Feliz Navidad y acuérdense que Cristo es la razón por este tiempo del año!

(Padre Treviño serves St. Peter Parish in Buffalo and St. Alphonsus and St. Mary parishes in Davenport.)

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