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Sep 282017
 

Se cumplen cien años del nacimiento del beato Oscar Romero. El papa Francisco declara beato al presbítero estadounidense Stanley Rother.

Por Jose Varela-Vidal
El Mensajero Católico

Se cumplen cien años del nacimiento del beato Oscar Romero . El papa Francisco declara beato al presbítero estadounidense Stanley Rother
En el pasado 15 de agosto la Iglesia universal celebró el primer centenario del nacimiento de monseñor Óscar Romero, arzobispo de San Salvador desde 1977 a 1980, año en que fue asesinado celebrando la santa misa.

Varela-Vidal

El hoy beato Óscar Romero fue el hombre indicado, pero en el momento menos indicado. Es decir, el pueblo salvadoreño -y hoy toda la Iglesia-, tuvieron a un pastor que se enfrentó entonces a unos gobernantes que desconocían la dignidad de las personas, esto es, el derecho a la vida, al trabajo y a las libertades.

Por eso el santo papa Juan Pablo II, cuando visitó su tumba en la Catedral de San Salvador, dijo de él: “Romero es nuestro”. Ya antes lo habría reconocido como un “Testigo del evangelio”, según lo referido por su secretario de entonces y hoy cardenal y arzobispo de Cracovia, Stanisław Dziwisz.

En este trabajo se sintió alentado por lo que le dijo el beato papa Pablo VI, en una de las primeras audiencias donde llegó tembloroso, una frase que consigna clara en su Diario. “Usted es el que manda” fue la frase que le hacía falta escuchar del sucesor de Pedro, para retomar el timón de su barca salvadoreña.

Esto lo aplicó bien Romero, quien como el salmista dice: guió a su pueblo por “oscuras quebradas”, apoyado en “su vara y su cayado”; tratando de que “nada les falte” y dándoles con su sangre a beber de “aguas tranquilas”.

La figura del beato Romero sigue muy presente entre los salvadoreños. El ciudadano de a pie lo recuerda como alguien “que defendió a los más pobres”, mientras que hay quienes enarbolan su figura como el “artífice de la paz” en el pequeño país centroamericano, pese a que esto le costara la vida.

Con motivo del primer centenario de su nacimiento, las autoridades quieren inaugurar una ruta turístico-religiosa que fomente su culto y pueda unir más al país. Se trataría de una visita a los lugares relacionados con su nacimiento en San Miguel o la Diócesis de Santiago de María -en el departamento de Usulután-, que lo tuvo de obispo, para terminar en San Salvador donde fuera obispo auxiliar, arzobispo y mártir.

Un nuevo beato estadounidense

En esta estela de martirio podemos observar también la figura de otro pastor que derramó su sangre por anunciar la Buena Nueva del Reino entre los suyos. Nos referimos al padre Stanley Rother, del clero de la Arquidiócesis de Oklahoma City y misionero en Guatemala, quien ha sido declarado beato por el papa Francisco.

Su muerte estuvo encargada a un escuadrón de la muerte, que consumó su execrable acto el 28 de julio de 1981 en la localidad de Santiago Atitlán, Guatemala, donde el padre Rother (46) ejercía su ministerio como párroco, a pesar de haber recibido amenazas que de ninguna manera lo amedrentaron.

El sacerdocio del padre Stanley Rother estuvo marcado por un trabajo misionero desde muy joven entre los indígenas Tzutuhil de Guatemala, donde la arquidiócesis de Oklahoma City, a la que pertenecía, lo envió para trabajar en la misión sostenida por dicha jurisdicción.

La ceremonia de beatificación se realizó el 23 de septiembre en Oklahoma, y estuvo presidida por el cardenal Ángelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos del Vaticano.

(José Antonio Varela Vidal es periodista originario del Perú y escribe para varias revistas y periódicos en su país y en el extranjero. Es también el Coordinador del Programa Internacional del Centro del Apostolado Católico de los padres y hermanos palotinos).

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