Red de Información de Seminaristas (SIN)

Facebooktwittermail

Por Padre Guillermo Treviño
El Mensajero Católico

Cuando estuve en el seminario en los años 2008 al 2015, teníamos un dicho que cada vez que se compartía un chisme. Se llamaba la Red de Información de Seminaristas. El punto es que los chismes no son algo bueno. En el seminario, a veces nosotros hablábamos de cosas triviales de las que no necesitábamos hablar.

Durante un almuerzo con un líder de la comunidad en West Liberty, donde soy pastor, y luego con mi clase de confirmación, les pregunté si sabían cuál era el mayor problema en West Liberty. Para mí, les dije, si somos honestos, es el chisme del barrio. Un estudiante de confirmación me dijo: “Todo el pueblo se entera y sabe todo sobre todos. Para mañana, termina en México”. El líder
comunitario y los estudiantes coincidieron en este problema. No somos buenos ejemplos para nuestros jóvenes, cuando chismeamos. Esto nos lleva a una mayor difusión de rumores y a un entretenernos en estas situaciones.

Sin embargo, el problema no se limita al seminario o uno de los dos pueblos donde soy párroco. En muchos lugares luchan con ello. El chisme nunca es bueno, aunque sean ciertas las cosas que se digan. No se trata del chisme en sí mismo, sino de la persona que está chismeando. Ser objeto de chismes destruye la confianza y la autoestima de una persona.

A modo de ejemplo les cuento un chisme que no es cierto. Tenía lo que algunos llamarían una chaqueta de “gangster”, que presentaba una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe. Las letras decían: “Mi Raza Fiel”. A mucha gente le encantó la chaqueta, pero algunos la veían como la de un “gángster”. Las personas que me conocen saben que no podría lastimar a una mosca, y mucho menos a otro individuo. Recuerdo que un compañero de clase dijo nerviosamente: “¡Había oído que casi matas a una persona cuando llevabas esa chaqueta!” Me horrorizó la acusación y me dolió mucho.

Al comenzar la Cuaresma, derrotemos este mal que está afectando a nuestro mundo, el pecado del chisme. Uno de mis estudiantes de confirmación hizo esta gran pregunta: “¿Cómo sé si lo estoy diciendo es un chisme o no?” Le respondí: “¿Cómo te sentirías tú, si la historia que cuentas es sobre ti? ¿Estarías bien con toda las cosas malas que se dicen sobre ti? Si la respuesta es no, entonces eso es un chisme y no debes hacérselo a los demás”.

(Padre Guillermo Treviño es pastor de las parroquias de San José en Columbus Junction y San José en West Liberty y,
también, capellán del Centro de Educación Católica Regina en Iowa City.)

epay

Support The Catholic Messenger’s mission to inform, educate and inspire the faithful of the Diocese of Davenport – and beyond! Subscribe to the print and/or e-edition, or make a one-time donation, today!

Print Friendly, PDF & Email
Facebooktwittermail
Posted on

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *